Novedades en el MAM




Horarios:
Martes a domingo
10:15 a 17:30 horas
Admisión:

$25.00 MN
Entrada gratuita:
con credencial
de profesor, estudiante
e INAPAM
Domingo:
entrada libre general
Amigos MAM: gratis

Paseo de la Reforma
y Gandhi s/n
Bosque de Chapultepec
Ciudad de México
C.P. 11560
Tel. (55) 5553-6233
Fax. (55) 5553-6211


Metro:
Chapultepec/Auditorio

Historia

El Museo de Arte Moderno se inauguró el 20 septiembre de 1964, como emblema oficial de modernización y parte del programa político de institucionalización de la cultura que caracterizó a los gobiernos de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz. En aquellos años, se abrieron también el Museo Nacional de Antropología, el Museo Anahuacalli, la Pinacoteca Virreinal (ahora desaparecida), el Museo de Historia Natural y el Museo de la Ciudad.

Para su apertura, las salas del MAM adoptaron un perfil historicista muy amplio. Se destinó una sala para arte prehispánico y arte occidental, arte barroco del siglo XVIII y arte académico del siglo XIX. Otra sala se dedicó a obras de José María Velasco, y una más a pinturas del Dr. Atl, José Clemente Orozco, Diego Rivera y David A. Siqueiros. Se reservó una sala para exposiciones temporales.

El programa inaugural del MAM presentó la primera gran exposición dedicada al  entonces recién consagrado Rufino Tamayo. La decisión desató polémica y marcó una transición del dominio del muralismo y de la Escuela Mexicana de Pintura, a una nueva imagen del arte nacional: lo moderno, en vínculo con lo internacional, sería la búsqueda rectora.

El edificio del MAM partió de un diseño del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, en colaboración con Rafael Mijares. Una parte del proyecto original, el cual incluía auditorio, biblioteca y bodegas, nunca fue completada. Los jardines fueron parcialmente concebidos por Matsumoto aunque el diseño final correspondió a Juan Siles.

Un antecedente precursor del MAM, yacía en el Museo Nacional de Artes Plásticas, creado en 1947 por Carlos Chávez. Dicho primer museo fue ubicado al interior del Palacio de Bellas Artes, (justamente para celebrar la cesión del otrora Teatro Nacional al recientemente creado Instituto Nacional de Bellas Artes como su sede principal). Pero dicho antecedente no podía ser más que modesto y provisorio, debido a la concepción museológica que se tenía del arte moderno, al ser este tan sólo un capítulo dentro de un guión curatorial más amplio que recorría la historia del arte mexicano desde la época prehispánica.

Años más tarde, en 1953, Carmen Barreda, la en ese entonces directora del Salón de la Plástica Mexicana y quien más tarde sería la primera directora del MAM (1964-1972), fundó un patronato con la visionaria intención de edificar un recinto destinado ex profeso a preservar, estudiar y difundir el arte moderno. Aunque el proyecto tardó casi diez años en concretarse, el museo se inauguró finalmente el 20 de septiembre de 1964, construido por fin a iniciativa del entonces presidente Adolfo López Mateos. El edificio y sus jardines se realizaron a partir de un diseño del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez en colaboración con Rafael Mijares, originalmente el proyecto comprendía también un auditorio y un edificio para servicios administrativos y bodegas.

Desde su apertura el MAM ha jugado un papel fundamental en la consolidación y difusión de un patrimonio artístico público, a través de su colección de arte mexicano moderno y contemporáneo. Igualmente, a través tanto de las propuestas de los propios artistas como aquellas de los curadores, el MAM ha contribuido a definir y a afianzar –o por el contrario a cuestionar- tanto los discursos históricos de identidad visual, como a esbozar, de manera incluyente, contemplativa y siempre reflexiva, el panorama de la actualidad artística nacional.

Así pues, a lo largo de sus más de cuatro décadas de existencia, el MAM se definió como un centro legitimador, y sobre todo como un espacio de investigación y de reflexión, acerca de la escena plástica mexicana del siglo XX. Y aunque el museo está abocado principalmente a la creación nacional moderna y contemporánea, no por ello ha dejado nunca de mantener un vínculo activo con la escena actual y con la escena internacional.